sábado, 19 de noviembre de 2016

Lago San Martín - Imágenes de la Patagonia

#lagosanmartin  #patagonia

Aventura patagónica: visita al Lago San Martín.


El trayecto: una pequeña epopeya.

Salimos de El Chaltén con una llovizna, que al rato se convierte en lluvia franca.

Nuestro destino: la estancia El Cóndor, a orillas del lago San Martín. (abajo pongo un link a un mapa)

Cuando llegamos a Tres Lagos (125 km) buscamos llenar el tanque de combustible, precaución que siempre conviene tomar en la Patagonia.

En la estación y bar en que paramos, conversamos con viajeros que venían por el camino de las estancias que íbamos a transitar a continuación.

El primero que pasó nos recomendó esperar, pues estaba muy embarrado... luego por un buen rato no pasó nadie más.

Comimos unas empanadas y charlamos con la gente... y, sí, a veces sucede esto... y, claro, la máquina de Vialidad hace un tiempo que no viene...

Sale el sol de a ratos. A la hora, nos animamos. Los próximos 110 km van a ser una aventura algo estresante. Allá vamos!

La primera parte, en efecto, está muy embarrada, mucha greda.
El Polito se agarra bien, y lentamente avanzamos.

Cuando sale francamente el sol, ya estamos en ripio más duro, y encontramos algunos vehículos. El auto es un muestrario de los diferentes tipos de barro que hemos encontrado!


El cerro Cachaique, a la distancia, es una vista característica de esta región. Se trata de una mole de granito cuya profundidad no es conocida.


Según los geólogos, se trata de un batolito, extrusión de magma que luego ha quedado a la vista por la erosión de las capas superiores de la corteza.

Los criollos de la zona lo apodan 'el Bartolito'.

Al fin divisamos el agua... el San Martín a la vista!


Pero todavía nos falta una parte escabrosa. El acceso a la estancia es una huella de tierra. Por suerte había pasado 'la máquina' hace pocos días, y se había oreado bastante.

Finalmente, luego de 4 horas de viaje desde Tres Lagos, llegamos a destino.


El héroe de la jornada descansa junto a la casa de huéspedes.


Orgulloso, luce sus condecoraciones, obtenidas en el campo de batalla.


La Estancia.

La estancia El Cóndor (o Río Cóndor) tiene 40000 Ha. y 25 km de costa sobre el lago San Martín. Pertenece a la sociedad Cielos de la Patagonia, que posee varios emprendimientos conservacionistas /  turisticos / inmobiliarios en la Patagonia, con proyectos a muy largo plazo.


En este caso, desde hace unos años estos terrenos se dedican exclusivamente a la recuperación y conservación de la flora y fauna patagónicas, sin cultivos extensivos ni ganadería. Ya se observan huemules, por ejemplo.



La estancia nos provee un buen confort y buena comida.
Hay un agradable living y una mesa común para las comidas, donde los viajeros podemos compartir nuestras experiencias. Siempre que haya otros viajeros, claro.

Como en nuestro caso no había, por lo avanzado de la estación, tuvimos ocasión de charlar bastante con los administradores.

Se ofrecen varias excursiones a caballo, que parecen muy recomendables por los paisajes que se pueden apreciar, con impresionantes vistas del lago San Martín / O'Higgins en toda su extensión.


Me hubiera gustado hacerlas todas, o por lo menos dos: a una condorera, y al puesto La Nana. Pero, ni el físico ni el tiempo nos alcanzaban!

Hablando de La Nana, buen momento para compartir lo que aprendimos sobre un pionero de la zona.

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Pequeña historia de 'El Jimmy'.

Dentro del actual perímetro de la estancia estuvo asentado a principios del siglo 20 este casi legendario personaje, inglés devenido tehuelche y esforzado pionero.

James Radboone (o Radburn, o Radbourne) nació en Berkshire hacia 1874, de familia campesina. A los 18 años es contratado para trabajar en el sur patagónico.

Desde Punta Arenas pasa a Tierra del Fuego y de allí a Santa Cruz, lugares donde fue aprendiendo y dominando los oficios de ovejero y domador.

También se vió envuelto en líos de caballos, mujeres, bebida, juego y peleas con civiles y uniformados... con el tiempo terminó siendo buscado por las policías a ambos lados de la cordillera. Al parecer, injustamente.

Pasó unos años con los tehuelches del cacique Mulato, en la zona de Última Esperanza, viviendo y vistiendo como uno más.

Se casa con Juana, una sobrina del cacique, y eventualmente se interna en la cordillera y se asienta en la zona del lago San Martín, circa 1915.

Aquí se establece con Juana, con los años va progresando su establecimiento, tiene 8 hijos, a varios de los cuales tuvo que ayudar a dar luz... nombró a su estancia 'La Nana' porque ese era el nombre de su primera hija.

La estancia conoció años buenos, luego de la Primera Guerra, por el precio de la lana... y malos, con las disputas por la tierra y la crisis del 30.

En 1933 es entrevistado, a lo largo de varios meses, por una pareja de periodistas norteamericanos que acamparon cerca de su casa, invitados por él: los Childs. 
Éstas se publican en 1936 en forma de libro, en Estados Unidos.

Digresión: Herbert Childs cobró luego más notoriedad por su novela 'The Way of a Gaucho' (El Camino del Gaucho), en 1948, que serviría luego de base a la película (1952) homónima, que recuerdo haber visto en mi tierna adolescencia! Se acuerdan de Gene Tierney o de Rory Calhoun?

Aquí el libro se publicó como 'El Jimmy, Fugitivo de la Patagonia'. Es de amena lectura e ilustra sobre la dura vida que vivían los pioneros de la región en aquella época.

Me encanta la Patagonia porque a cada vuelta del camino aparecen estas historias... un condimento esencial de un buen viaje!


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Dado que nuestras habilidades hípicas son bajo cero, decidimos hacer una caminata por las inmediaciones, que nos dejarán los ojos llenos de colores.

El río Cóndor y la hostería.



se puede subir bastante y apreciar amplios panoramas.


Nos impresionan particularmente el azul turquesa del lago, 



y las flores de notro, que encontramos en abundancia.


A cada paso, si se mira bien, aparecen pequeñas sorpresas.

Flores minúsculas. 


Líquenes coloridos.



Como dije, las excursiones a caballo llegan más lejos y más alto, y por lo tanto se puede apreciar el paisaje completo ya que el lago da una vuelta hacia el norte.


Ya vamos volviendo... hora de comer!


Llega el momento de despedirnos... qué mejor que con las palabras del Perito Moreno, que justifica así su elección de nombre para el lago:

Llamémosle lago San Martín, pues sus aguas bañan la maciza base de los Andes, único pedestal digno de soportar la figura heroica del gran guerrero.”


Tomamos nuevamente el camino de las estancias.

Hoy está seco. 


Saludamos nuevamente al 'Bartolito'.

Llegamos a la 40 y ponemos rumbo al norte.

Vamos a pernoctar en Gobernador Gregores, pues esta etapa hasta el Parque Nacional Perito Moreno es muy larga. Hay que descansar y tratar de lavar el auto!

Hasta la próxima!



Algunos links que pueden serte útiles si querés profundizar:





Sobre El Jimmy y Childs, artículo de Pedro Dobree 

 Libro sobre El Jimmy por Herbert Childs