Nos va a acompañar mi hermana Graciela. Amanece lloviendo, cosa que pasará a menudo en los próximos días, así que a eso de la 1, cuando para, salimos.
El sendero es un placer, por un bosque de coihues, y con muchos arbustos y plantas con flores.
Está fresco y muy húmedo, y el sol se muestra de a ratos, como para que no nos olvidemos de que existe.
Encontramos mucha topa-topa , campánula (digitalia) y chilco, entre otras.
Luego de caminar un buen rato entre estas maravillas, llegamos por fin a la playa sobre el lago... ya está bastante frío y nublado.
Hay que recuperar energias, asi que un sanguchito es de rigor.
Nos queda toda la caminata de regreso...y un buen té para restaurar los tejidos...





