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revisado y actualizado 7/2018
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revised and updated 7/2018
A muchos de nuestros anfitriones les gusta charlar, y eso es algo que el negocio del turismo, sobre todo en los pequeños emprendimientos tipo bed and breakfast u hosterías, ofrece en abundancia cuando los viajeros colaboran y escuchan.
Cosa que a nosotros nos encanta, pues se aprende mucho.
Esta es una historia que nos refirió nuestra anfitriona en Esquel.
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Tres mujeres patagónicas.
Miss A
Corren los primeros años del siglo 20.
Miss A, inglesa de nacimiento, vive en Nueva Zelanda. A los 28 años ya casi no tiene ilusiones de formar una familia.
Sin embargo un evento extraño interfiere en su plácida vida: recibe una carta de un señor inglés, ya mayor, proponiéndole matrimonio.
En vista de las nulas posibilidades en donde vive, decide aceptar el ofrecimiento y poco después parte hacia Londres, por vía marítima por supuesto.
El barco en su derrotero tocará el lejano puerto de Buenos Aires.
Mientras tanto, aquí en la Argentina, otro señor británico, galés por más datos, luego de años de trabajar y hacerse una posición decide viajar a sus orígenes para buscarse una novia adecuada. En esa época y en esos círculos las novias adecuadas eran las de allá.
Toma, por lo tanto, uno de los tantos barcos que unen BA con las islas Británicas.
Por casualidad, o por el destino, o por la Providencia, resulta ser el barco donde viaja Miss A. Por supuesto, ya se lo imaginan, se enamoran.
Miss A tiene ahora un conflicto entre su corazoncito y la palabra empeñada.
Por suerte puede cablegrafiar al señor inglés para que no la vaya a esperar al puerto, porque primero quiere hablar a solas con él y conocerlo.
En la entrevista, que imagino tensa y dramática, ella le cuenta toda la historia y le dice que está dispuesta a cumplir con su palabra pero que no cree que podría hacerlo feliz.
El hombre, todo un caballero, noblesse obligue y demás cosas que se usaban en la época, comprende y la deja en libertad.
Miss B
Miss A, ahora Mrs. A, tiene varios hijos e hijas. Una de ellas, Miss B, se casa con otro administrador de estancia, transformándose en Mrs. B.
Tiene varios hijos varones y cuando está por nacer una nena, muere su esposo en un accidente en el campo. Bastante horrible, explotan bidones de combustible y el hombre estaba allí.
En consecuencia la nena, Miss C, no conoció a su padre.
Toda la familia se va a vivir un tiempo a casa de la abuela, Mrs. A.
Con el tiempo Mrs. B conoce a otro señor, también administrador de estancia, se casan, y por lo tanto Miss C va a vivir con su mamá a esa estancia.
Eventualmente nacen otros hijos, y cuando Mrs. B detecta que el padre (o sea su esposo) 'hace diferencias' entre sus hijos y los otros, manda a Miss C a vivir con su abuela en la zona de Esquel.
Miss C
Miss C va creciendo en casa de sus abuelos. La niña se transforma en joven, y con el correr del tiempo conoce a un estanciero, viudo con dos hijos.
Se casan y se van a vivir a la estancia de este señor en La Pampa.
Pero claro, La Pampa no es Esquel, y a ella no le gusta mucho.
Así que deciden comprar una casa en Esquel, para tener un pied-a-terre cuando vinieran de visita.
Esa fue, para Mrs. C, la época de las vacas gordas.
En una oportunidad en que ella está pasando en Esquel una temporada, cuidando a su madre enferma, él decide que necesita un cambio de ida.
Así que se divorcian, y él se casa con otra. Aunque no le duró mucho, porque al momento actual, ya ha cambiado nuevamente.
La historia está esperando todavía algún literato que la ponga en forma de novela... o cuento.
Allguno/a se ofrece?
