lunes, 2 de abril de 2018

Travesía por la Tierra Media

#losantiguos #rp41 #santacruz #argentina


Una excursión por la Ruta del Monte Zeballos
Febrero 2007


Un tramo volcánico de la ruta me trae a la imaginación la fantasía de Tolkien, y el viaje de Frodo y Sam para devolver el anillo. Es que se trata de lo más cercano a los paisajes de la Tierra Media que he visto, aparte de las películas!





Este mapita, que ya hemos visto, nos ayuda a ubicarnos: la ruta va hacia el sur prácticamente sobre la frontera. Hacia nuestra derecha, la cordillera; hacia la izquierda y arriba, la Meseta del Lago Buenos Aires.

Dijimos anteriormente que una de las grandes razones para visitar Los Antiguos es poder explorar la Ruta Provincial 41, la más alta de la Patagonia y también una de las más pintorescas y variadas.

Efectivamente desde aquí es posible hacer un trayecto hasta la parte más alta (1550m) y volver en el día, con amplio tiempo para las fotos y los picnics correspondientes. 

Y a la vez evitar la parte más problemática, la bajada hacia el sur, hacia la 40 y Lago Posadas, desde las cercanías del Paso Roballos.

TIP: antes de salir, conviene pasar por la Oficina de Turismo para averiguar sobre la ruta, y pedir un itinerario impreso del recorrido, para tener como referencia.

TIP: por supuesto que en todo el trayecto no hay ninguna posibilidad de reaprovisionarse. Tomar precauciones.


TIP: mucha precaución si ha llovido. En algunas partes el terreno es gredoso. Evitar los charcos grandes.

El mapita de más arriba, que ya hemos visto, nos ayuda a ubicarnos.

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Salimos de Los Antiguos hacia el Oeste. Luego de cruzar el río homónimo, veremos a la izquierda el inicio de la RP41. Comenzamos a transitarla, y a subir.


Recordemos que Los Antiguos se encuentra en una zona baja, a sólo unos 200msnm. De allí su clima benigno. Vamos a ir subiendo hasta el lugar llamado El Portezuelo, a 1500msnm.


Pasamos por el mirador del río Jeinimeni.


Una primera formación interesante: las Toscas Bayas.


Vamos viendo algunas estancias aisladas...

A unos 50 km, comienza el bosque nativo, principalmente lengas.



Más adelante y más arriba, la vegetación se vuelve esteparia.



A lo lejos, se adivina el Monte Zeballos. No me lo había imaginado tan rojo, ni tan puntiagudo!


Alrededor de los 70 km, comienza la zona volcánica y vemos unas raras formaciones: los 'cucuruchos'. El paisaje de la Tierra Media...






A veces, la combinación de colores es casi irreal.


El camino da vueltas, pero siempre sube...







Muros de antiguos castillos? O grietas llenas de lava que no llegó a erosionarse?


Finalmente, el Monte Zeballos (mi idea de Mordor) en todo su esplendor.


El Zeballos es el punto más alto de la Meseta del Lago Buenos Aires.

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Recientemente (2017), gracias a organizaciones privadas que fueron comprando y donando estancias, y tierras fiscales que aportó el Estado, la Meseta se ha transformado en el Parque Nacional Patagonia.

Todavía faltan algunas propiedades más para agregar hasta la frontera... y el proyecto contempla unirse al parque nacional chileno para así crear un Parque Binacional de la Paz... sería hermoso, no?También está en proyecto extender el Parque del otro lado de la 40, para proteger flora y fauna esteparia y cuevas con pictogramas similares a la Cueva de las Manos... como lo vimos aquí.

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A nuestra derecha, la mole del Monte San Lorenzo, el más alto de la Patagonia.


Hemos llegado a la mayor elevación... podríamos seguir hasta la 40 y retornar via Perito Moreno. Pero nos han informado que la bajada no está muy buena... ahora nos queda desandar el camino, y disfrutar nuevamente de las vistas.








72 km a Los Antiguos. Para la Patagonia, ahicito nomás!



Una última vista del río Jeinimeni, y atrás, el lago Buenos Aires...

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Completamos el día con una caminata por el agradable centro, una buena cena y a dormir.

Mañana partimos hacia el norte por la 40.

Nuestro objetivo: Río Mayo, Chubut.  Nos acompañan?

2 comentarios:

  1. Admirable, Enrique, tu talento fotográfico. Pero más aun tu audacia de recorrer esas soledades y tu generosidad de compartir tus experiencias con nosotros, espíritus menos aventureros. Fuerte abrazo.

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