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viernes, 27 de junio de 2014

El Museo Británico - Londres

#museobritanico

Una breve recorrida por el desván de las civilizaciones... (pero ordenado)
el British Museum (Museo Británico).


Ésta probablemente sea la mayor crónica de las culturas que han influenciado nuestra forma de ver el mundo hoy.
Nos parece estar caminando sobre una enciclopedia ilustrada.


Estamos en nuestro úlltimo día en Londres, aprovechando algunas pocas horas antes de ir al aeropuerto... pero teníamos que hacer esta visita. Aunque fuera para recorrer algunas secciones muy elegidas. Ya habíamos estado aquí en otra oportunidad, así que más o menos sabíamos qué esperar.
Los grandes museos nos marean un poco. Tanta, tanta cosa hace que la mente pretenda abarcar todo, al fin se desenfoca y todo termina siendo igual. En este punto es donde aquellos que tienen una buena cafetería son más convenientes, y nos permiten recuperarnos.
Para tener una idea más o menos completa de lo que encierra un museo de este tipo habría que pasarse varios días, quizás semanas. Por lo que conviene seleccionar previamente, con algo de información, o por lo menos una ojeada al mapa o folleto que nos den en la entrada, algunas pocas cosas, y esas sí, verlas despacio, y dejando que el misterio de los años que tienen incorporadas las piezas nos hable a nosotros, directamente.

Todo empezó con el médico, científico y coleccionista de antigüedades Sir Hans Sloane, quien a su muerte en 1753 legó su colección al Estado. Ésta fue alojada en una mansión que estaba en el mismo lugar que el museo ocupa ahora.
Éste fue creado ese mismo año por el Parlamento, y comenzó a recibir donaciones parecidas a la original, inclusive bibliotecas reales. Abrió sus puertas en 1759, siendo el primer museo nacional abierto al público en general y gratuito. Durante el S19 aumentó considerablemente sus colecciones, y ha continuado abierto desde entonces, con excepción de las dos grandes guerras del siglo pasado, por precaución.
Su nuevo edificio, en estilo neoclásico, denota su función, y se pensó especialmente para ser museo. Es un cuadrilátero de galerías, alrededor de un jardín central. Posteriormente se agregó la Gran Sala de Lectura en su centro.
También en el S19 se hizo un esfuerzo para poner las colecciones al alcance de la gente no especializada, con una adecuada catalogación, explicaciones y conferencias.


Cuenta actualmente con más de 7 millones de piezas, que no son exhibidas al mismo tiempo por falta de espacio. Recientemente las colecciones de Historia Natural fueron mudadas a su propio museo y también la famosa Biblioteca Británica fue alojada en un nuevo edificio. Quedando en su lugar la Gran Sala de Lectura, por su valor histórico y arquitectónico.

Wiki


Esta sala es un espectáculo en sí mismo. Y todavía está en uso. Aquí leyeron, tomaron notas y meditaron Marx, Oscar Wilde, Ghandi, Kipling, J. Bernard Shaw, Lenin, H. G. Wells, y tantos otros... me gusta imaginar lo que sería una discusión entre ellos, si hubieran estado allí al mismo tiempo! Aunque seguramente los habrian conminado al silencio o a mudar su plática a otra parte!

A fines del S20 y también para celebrar el Milenio, se efectuó un gran aggiornamento, por valor de 100 M libras.

El proyecto ganador fue del estudio de Norman Foster, e incluyó un espectacular techo, para cubrir el gran atrio central, con el cual se incluyó dentro del espacio del Museo un 40% más de area usable durante todo el año.

Foster and Partners

La estructura de vidrio y acero es una maravilla, mejor apreciada en una vista aerea, y consta de 3312 paneles de vidrio, no todos iguales debido a la particular forma de esta cúpula. Abajo apreciamos esto en la sombra que se proyecta sobre la cafetería.


****
































Comenzamos nuestra visita por este lugar. El Museo de Sherlock Holmes, el Regents Park y la caminata por Bloomsbury (ver entradas anteriores), que nos tomaron toda la mañana, nos han dejado famélicos. Nos instalamos bajo la monumental cúpula y agradecemos la oportunidad de sentarnos un rato y restaurar los tejidos.

***

Con poco tiempo, nos dedicamos a deambular por las secciones orrespondientes a las culturas que más han influído en nuestra mente 'occidental y moderna'.

Por ejemplo, la de las antigüedades egipcias. Una de las más populares, tanto que no pude fotografiar la famosa Piedra de Rosetta (uno de los objetos fundacionales, ya que permitió descifrar los jeroglíficos). Siempre había tantos visitantes delante que sólo hubieran aparecido nucas en mis fotos!



O de la medialuna fértil, con tantas resonancias bíblicas...







las grecoromanas, que coincidentemente son también muy populares, de manera que estamos bastante acompañados.



Los objetos quizá más famosos de la colección, no por razones artísticas ni históricas sino por la controversia que los ha rodeado, son algunas de las esculturas que adornaban el Partenón, en Atenas, también llamados (aquí) mármoles de Elgin.

Ninguno de los grandes museos de arte o antigüedades del mundo se salva de este tipo de controversias, pues las grandes colecciones del pasado muchas veces se armaron en base a ocupaciones militares, o bien las cosas se encontraban en territorio que correspondía entonces al dueño actual, o bien fueron compradas a terceros países que hoy ni siquiera existen.
Que es el caso de estas piezas del Partenón, entregadas en su oportunidad por los gobernantes del entonces Imperio Otomano que ocupaba, ya desde el S16, Grecia. Elgin, gran admirador de la cultura griega clásica, era embajador, y solicitó permiso para llevarse algunas cositas tiradas por el suelo... que le fue concedido sin pensarlo mucho, y teniendo en cuenta el apoyo de los ingleses para repeler la invasión napoleónica en Egipto, a la sazón también parte del Imperio Otomano. Lamentablemente el Partenón, para 1801, época en que se hizo este traslado, era una ruina. Convertido en iglesia cristiana desde el 800, para lo cual se desmontaron varias esculturas, sufrió varias otras modificaciones hasta que el golpe de gracia se lo dio un cañonazo veneciano en los 1600 que hizo volar los explosivos que los dueños de casa almacenaban en su interior.
Resumiendo, los griegos quieren que se los devuelvan, los ingleses argumentan que se los dieron en buena ley, y que además las piezas están disponibles para que gentes de todo el mundo puedan verlas y estudiarlas gratuitamente. 
Para quien se interese en los detalles, en los enlaces incluídos más abajo están las posiciones de ambas partes.

Y siempre son interesantes los objetos europeos muy antiguos, como esta capa ceremonial de oro (Mold Cape), alfileres, pectorales,


este escudo de la Edad de Bronce. 
O bien este magnífico aquamanil o estos exquisitos trebejos en marfil de morsa, de la Edad Media...


Una particularidad de este Museo es que no posee una importante colección de pintura, sólo dibujos.
Si lo tuyo es la pintura, hay que rumbear para los otros Museos de Londres, muy bien surtidos por cierto.
La entrada al museo es gratuita, aunque se solicita una pequeña donación.Ya casi al fin de nuestras fuerzas, un buen té nos reconforta y nos vamos rapidito a buscar nuestras valijas.

*****

Finale


Corriendo llegamos al hotel.
Ya nos estaba esperando el minitaxi, que de mini no tenía nada, pues se trataba de una moderna van, con un correctísimo chofer con inglés impecable que parecía provenir del subcontinente indio.
Nos refrescamos un poco, subimos las valijas, no nos saludamos con nadie pues en ese momento el hotel parecía desierto.
En una hora y 45', tal cual lo prometido, nuestro chofer nos dejó en el aeropuerto, a pesar de la hora pico de un viernes. Propina bien ganada.
Últimas corridas, colas, y etcéteras propias de aeropuerto...

Con este ambiente anticlimático, se cierra nuestro periplo por Irlanda y Gran Bretaña...

No lo podemos creer. 
Estamos sentados, no tan cómodamente, en nuestros asientos.
En unas horas estaremos en Buenos Aires. 
De golpe, caemos en la cuenta de que ya no estamos de viaje. 
Sólo queda disfrutar, o aguantar, el vuelo.
Migraciones. 
Espera de valijas en las cintas. 
En la aduana, ni preguntan. Será por la vestimenta?

De vuelta a la vida común, que por supuesto también tiene sus encantos.
A disfrutar de la familia, procesar las fotografías, escribir estas crónicas....
Y, en su momento, a comenzar la planificación de nuestra próxima expedición: Francia.

Gracias por el aguante. En el próximo número, un pequeño resumen de este viaje, para referencia del que quiera verlo compacto.


Hasta la próxima!

Enlaces

http://odysseus.culture.gr/h/3/eh351.jsp?obj_id=2384 id. según el Ministerio Griego de Cultura
techo vidriado s/ fosterandpartners

martes, 17 de junio de 2014

Plazas de Bloomsbury - Londres

#bloomsbury

Estamos caminando hacia el Museo Británico, y vamos descubriendo las plazas de Bloomsbury.


Cuando uno viaja, ir de un lado a otro no es simplemente trasladarse.
Muchas veces, sobre todo si uno se trasporta sobre sus propios pies, los lugares que se van atravesando son descubrimientos. 
Conviene ir con los ojos bien abiertos y el asombro como de niño.
Si a esto le agregamos una simple ojeada a un mapa de la zona, no nos perderemos casi nada de lo que se pueda absorber en el trayecto.
Se llega a destino más cansado, pero enriquecido por cosas, pequeñas o grandes, que están allí nada más para que uno las descubra.
Esto lo digo porque desde que emergimos de la estación de Tube de Holborn, fue un paseo alcanzar el Museo Británico, pasando por algunas de las plazas de Bloomsbury.
Ya hemos hablado de la multiplicidad de espacios verdes de Londres. Y vienen de muy antiguo.
Así que sin más introducción, les presento:

1- Bloomsbury Square
Los duques de Bedford se apellidaban Russell. En esta zona tenían una magnífica residencia. En parte porque el barrio se empezó a transformar en poco elegante, en parte para hacer un buen negocio, este palacio fue demolido y se urbanizó, con residencias para la emergente clase media profesional, comerciante o industrial.
Hoy es un bonito lugar, con mucha vida y dependiencias universitarias, habiendo sido las antiguas residencias en muchos casos transformadas en oficinas.


2- Russell Square
Magnífica plaza, notable por el edificio de ladrillo del antiguo Hotel Russell, y otras construcciones de la Universidad de Londres.


En una época las calles aledañas estaban llenas de hotelitos baratos, muy convenientes por el barrio y la cercanía al Museo Británico. Hoy les gustaría ser conocidos, seguramente, como Bed and Breakfast.
Aquí estuvimos con Gloria en un rápido viaje que hicimos casi de recién casados. Recuerdo como si fuera hoy el llamado de la dueña de casa a la mañana... Brrrrrekfast! Brrrrrrrekfast!... con nuestro presupuesto, no era cuestión de llegar tarde. Invariablemente, luego de servirnos ofrecía morrrr toust? morrrr toust?. De dónde sería ese acento?



Wiki

Por otra parte, Russell Sq. alberga una curiosidad: aquí se encuentra una de los pocos 'refugios' de cocheros todavía en operación.
Es interesante la historia: hacia 1875, los cocheros que aguardaban pasajeros en las 'paradas' que tenían asignadas no podían, por ley, abandonar el sitio para buscar comida u otros menesteres. Y si iban con su carruaje hasta un pub, tenían que pagar para que alguien se los cuidara... (parece que ya había trapitos*)
Surgió para esa época una asociación benéfica: el Cabmen's Shelter Fund
(fondo para refugios de cocheros), entidad privada que se ocupó de recolectar fondos y construir unos 60 refugios por toda la ciudad. Tenían lugar para atender una docena de personas, con mesas y sillas, una pequeña cocina donde un encargado preparaba algunas vituallas simples, y libros y diarios donados por periódicos y editoriales. Dado que estos refugios tenían que estar en la calle, sólo podían tener las dimensiones de un coche junto con su caballo.
Eso sí, las bebidas alcohólicas, el juego y las malas palabras estaban prohibidas.
Con el tiempo los cocheros fueron reemplazados por los taxistas, y los refugios remanentes están hoy protegidos por su valor histórico.
El fondo benéfico todavía existe.

3- Bedford Square
Otro de los desarrollos inmobiliarios de fines del S18, muy comunes en Inglaterra, consistía en una plaza rodeada de residencias. La plaza estaba reservada a los ocupantes de las casas, que contaban con llaves para entrar.
Hoy es uno de los lugares de Londres donde mejor se conserva un conjunto de residencias de la época georgiana, similar a Merrion Square, en Dublin, aunque menos colorido. Las antiguas residencias de clase media se han transformado en su mayoría en oficinas.




Hemos completado nuestro paseo, y estamos ya por entrar al Museo Británico.




Mantengan la sintonía!

(*) Trapitos: argentinismo para cuidadores de coches en la vía pública, individuos a veces no demasiado pacíficos.



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viernes, 13 de junio de 2014

221 B Baker St. - Londres

#sherlockholmes #221bakerst

Sherlock Holmes:
el extraño caso
del hombre que nunca vivió
y que nunca morirá.



Qué tiene este personaje de particular?
Porqué su éxito no desfallece?
Y todo lo que siempre quise saber...
(pero resumido)

Hoy es nuestro último día en Londres. Parece mentira que ya se acabe nuestro viaje por estas islas, pero qué mejor antídoto para la inevitable melancolía que un día atiborrado de actividades? Como nuestro vuelo sale a la noche, hasta la hora de ir al aeropuerto haremos un par de visitas que venimos postergando.
Durante el desayuno consultamos con el encargado del hotel sobre la factibilidad de usar el Tube para llegar hasta el aeropuerto de Heathrow, opción de bajo presupuesto y posible para los viajeros con mochila o carry-on. Ventajas de viajar liviano, que nosotros no tenemos.
Es viernes y sería el rush hour...
El hombre contesta, lacónico: It's murder! (es un asesinato)
Seguidamente se anima un poco y nos sugiere una opción: un minitaxi, servicio que nos cobrará un poco menos que un taxi y que sólo se obtiene con reserva previa. Con nuestras valijas, mucho no hay que pensar: que por favor nos lo reserve.
Guardamos nuestro equipaje y salimos... a la tarde volveremos.
Nos tomamos el Tube y nos embarcamos en...

****

Una imaginaria pesquisa.
(descubriendo la residencia imaginaria de un personaje imaginario)

Salimos del Tube en la estación Baker Street.
Allí nomás encontramos la primera pista: una escultura en bronce del mismísimo Sherlock Holmes.

Miramos un poco a nuestro alrededor. De este lado, un pequeño local se dedica a la venta de música y recuerdos de los Beatles. Nada por aquí.
Miramos enfrente... hay una placa. La vemos claramente:
221b Baker St.
Sherlock Holmes, Consulting Detective.
Cruzamos con cuidado. No hay neblina ni llovizna, como sería de esperar. No circulan coches de caballos, sino autos y buses que no tienen contemplaciones con los peatones desubicados.
Deducimos que si hay placa, por algo será. Parece que aquí viven, efectivamente, el famoso detective y su compañero de aventuras, el Dr. Watson.


Aunque... hay que pasar previamente por una tienda que vende recuerdos sherlockianos, y abonar una entrada (no hay descuento para seniors).
Muy sospechoso.
Subimos por una estrecha escalera hasta el primer piso.
La puerta está entreabierta. Entramos. La primera impresión: qué chiquito que es todo... me lo imaginaba, gracias a las películas y la TV, con ambientes más grandes. Sin embargo, en las obras literarias se hace referencia a que, efectivamente, el departamento era pequeño.
El famoso detective no estaba, pero nos recibe, amable y sonriente, el mismísimo John Watson. Nos pregunta de dónde somos.
Ah, Argentina!...
Parece acordarse de algo, se le ilumina la cara y murmura: churrasco! Mendoza! Buenos vinos! Malbec!
Aquí ya mis sospechas están avanzando. Noto algo raro.
El Dr. Watson se dirige ahora a un grupo de orientales, tratando, siempre con buen humor, de que los visitantes no toquen los objetos exhibidos ni se desparramen en los sillones... es notable la desinhibición de esta gente cuando están en grupo, siendo que son generalmente retraídos cuando son pocos.
Como les decía, hacía rato que estaba dudando de la veracidad de cuanto estaba viendo.
Pero me faltaba la prueba concluyente.
Fue como un relámpago, una epifanía... finalmente me dí cuenta.
Claro! Este Watson estaba con su sombrero hongo puesto!
A ningún caballero victoriano se le ocurriría estar cubierto dentro de una casa. Ni en la propia!
Elemental.

****
Estamos visitando, entonces el Museo de Sherlock Holmes, en 221b Baker Street.

****
Sherlock Holmes
Qué magia especial tiene este personaje?
Su carácter no lo hace querible. Arrogante, impredecible, misógino, patriota. Sólo su intelecto es admirable...
Al decir de Jorge Luis Borges,

Nos llega desde un Londres de gas y de neblina
un Londres que se sabe capital de un imperio
que le interesa poco, de un Londres de misterio
tranquilo, que no quiere sentir que ya declina.

La obra.

Porqué sus lectores no lo olvidan? No fue el primer detective. Muchas de sus aventuras son un poco repetitivas. Pertenece a otra época cultural, a otros valores. Y su autor 'hace trampa' ocultando algún dato que sólo conoce Sherlock...

Su éxito con el público fue arrollador. Tanto, que Conan Doyle comenzó a odiarlo. Resolvió su muerte y dejó de publicar sus aventuras en 1891. En 1894 retomó el personaje, a raíz de los ruegos y hasta de las amenazas que recibía de sus lectores. Para lo cual tuvo que inventar una improbable desaparición que ni Watson sospechaba.
La obra 'canónica', es decir la escrita originalmente por Conan Doyle, se compone de 60 títulos: 56 cuentos y 4 novelas.
Al calor del éxito, florecieron las continuaciones, copias, variaciones y adaptaciones, en múltiples lenguajes. Luego películas y series de TV... Incluso hay una serie rusa, de gran éxito.
Según Guinness, es el personaje más representado... más de 200 films lo retrataron, y más de 70 actores pugnaron por darle vida, con desigual éxito.

Rincón cinéfilo:
Wiki



Para mí, el actor que mejor ha llevado la piel del Sherlock canónico es Jeremy Brett, en una famosa serie de la TV británica que duró varias temporadas.












wiki




Y curiosamente, pues al principio le tenía desconfianza a la adaptación, me encantó la nueva versión de la BBC, con Benedict Cumberbatch, situada en un Londres actual. El carácter de Sherlock está justo, igual Watson, aunque Moriarty me parece un poco sobreactuado. Vale la pena verla. Segundo mejor actor...








Da para pensar que haya todo un museo (éste) dedicado a un personaje de ficción... qué es la realidad?
Esta visita es una agradable experiencia. La colección de objetos es interesante, con prendas, pipas, elementos de medicina de Watson... Está el living room (o como se decía en la época el drawing room), donde vivían los amigos, leían sus libros y diarios, comentaban los casos y recibían a sus clientes. Nos parece estar viéndolo...



Atiza en el hogar las encendidas ramas
o da muerte en los páramos a un perro del infierno.
Ese alto caballero no sabe que es eterno.
Resuelve naderías y repite epigramas.

También están los cuartos de Sherlock y Watson, cada uno con su hogar, un baño, y más arriba, unas figuras de cera que representan algunas de sus aventuras más famosas. Esto último no tan bien logrado.
Aquí un video casero pero muy bien hecho nos muestra el museo, al Dr. Watson con el hongo calzado y a un grupo de taiwaneses.


Los fans.
Innumerables grupos de admiradores se han formado y olvidado a través del tiempo. Una rápida consulta con tu buscador de internet favorito te lo va a confirmar. Hubo, y hay, sociedades 'Sherlockianas' en todo el mundo.
Y casi sin querer, se armó 'el gran juego', donde damas y caballeros ocupaban (y todavía ocupan) sus ocios en reconstruir la biografía de Sherlock y de los otros personajes, apoyados en los múltiples indicios que se dan en las obras canónicas. La dificultad, y el interés, del juego reside en las también múltiples ambigüedades, omisiones y contradicciones que abundan en los textos. Gracias a la legión de sus 'fans' es que se pueden conocer estas ficticias biografías:

Sherlock Holmes

Probable fecha de nacimiento: entre el 6 de enero de 1854 y 1861.

No salió de una madre ni supo de mayores.
Idéntico es el caso de Adán y de Quijano.
Está hecho de azar. Inmediato o cercano
lo rigen los vaivenes de variables lectores.
No es un error pensar que nace en el momento
en que lo ve aquel otro que narrará su historia
y que muere en cada eclipse de la memoria
de quienes lo soñamos. Es más hueco que el viento.

Educación: Cambridge.

Inteligencia: habilidades deductivas: sobresaliente.

Estado físico: muy bueno, practica boxeo, artes marciales, mucha fuerza, maneja el bastón, la fusta de montar y el revólver con destreza.

Conocimientos científicos: sobresalientes en el area de su interés exclusivo: la criminología.
Aplica lo que hoy conocemos como técnicas forenses, a pesar de que en su época no se sabía nada sobre huellas digitales ni ADN. Tanto es así que la Real Sociedad de Química le concede en 2002 el título de académico, 'por su difusión de la química forense en la literatura popular', caso único de un honor de esta naturaleza otorgado a un personaje de ficción.

Conocimientos de ciencias sociales, arte: salvo música, casi nada.

Amistades masculinas: salvo el Dr. Watson, ninguna.
Wiki



No tiene relaciones, pero no lo abandona
la devoción del otro, que fue su evangelista
y que de sus milagros ha dejado la lista.
Vive de un modo cómodo: en tercera persona.












Amistades femeninas, romances: ninguno conocido. Admira a Irene Adler, ex-cantante de ópera que aparece en alguna obra y a la cual siempre se refiere como 'la Mujer', con mayúscula.

Es casto. Nada sabe del amor. No ha querido.
Ese hombre tan viril ha renunciado al arte
de amar. En Baker Street vive solo y aparte.
Le es ajeno también ese otro arte, el olvido.

Especulaciones: su estado de salud mental, sus traumas infantiles.

Método de trabajo: cuidadosa, obsesiva observación. Deducción, inferencia.
Descarte intuitivo de opciones falsas.
(Pero no es infalible)
Disfraces. Transformista consumado. Uso de informantes, especialmente niños de la calle.
Gran conocimiento de los recovecos de Londres.

Frase célebre: la famosa elementary, my dear Watson es falsa. No aparece en las obras canónicas. Sí dirá elementary, o bien my dear Watson, en diferentes oportunidades. También dice exactly, my dear Watson.

Situación económica: variable. Al principio, conoce a Watson justamente porque necesita un socio para alquilar un departamento a medias. Más adelante, nos enteramos de que cobra fortunas para resolver casos de la alta nobleza o cuestiones de estado, aunque nunca descarta un cliente pobre si el caso le interesa.

Instrumento musical: toca el violín, para distenderse o concentrarse.

Vicios: fuma cigarrillos, pipa... Watson rezonga y abre a veces las ventanas.

Drogas: usuario de cocaína y, ocasionalmente, morfina. En esa época parece que estas mercaderías se conseguían en cualquier farmacia.
Pero sólo cuando está aburrido y no está empleando su mente en resolver algún enigma. Watson siempre lo critica por ésto, por razones médicas.
Patriotismo: a toda prueba. En una oportunidad, y para practicar, descarga su revolver contra una pared de su living room, dibujando las letras VR. (Victoria Regina). Mrs. Hudson (la dueña de la casa) no lo tomó tan patrióticamente.

Vestimenta y adminículos: así como está la obra literaria canónica, también existen las primeras ediciones ilustradas. Por lo que hay discusiones acerca de lo que es o no correcto que Sherlock use. Ejemplos: las primeras ilustraciones muestran a un Holmes fumando en una pipa recta. La muy conocida pipa curva es un invento bastante posterior. Lo mismo podemos decir de la gorra con visera y cubrecuello, no mencionada en el canon.


Dr. John Watson: médico, sirvió en el ejército inglés en Afganistán. Herido, está recuperándose en Londres y conoce a Holmes a través de una relación académica común, ya que ambos están buscando un socio para alquilar un departamento a medias.
Alto, fornido, con bigote. Jugó rugby en su juventud. Buen tirador. Cuando hay peligro en una salida, Holmes siempre le pide que lleve su revólver.
De buena inteligencia, (aunque nadie puede compararse a Holmes, y éste a veces se lo hace notar) le sirve a Sherlock (y, literariamente, a Conan Doyle) para probar sus teorías. Y será el cronista y copartícipe de las aventuras de aquel.
En algún momento de la serie se casa, se muda y practica la medicina. En otro momento sigue viviendo con Holmes, y nunca se menciona qué paso con Mary.

Mrs. Hudson: la dueña de casa, que le alquila un piso a los amigos. En esa época era común que señoras viudas, propietarias, tuvieran un ingreso extra alquilando pisos o bien transformando sus casas en pensiones, con comidas incluídas. Es la responsable de que Holmes y Watson no perezcan de inanición ni sepultados por toneladas de diarios, libros, papeles varios y materiales de experimentos de química o biología de Sherlock.

Mary Morstan: cliente en 'El signo de los cuatro', eventualmente se casa con Watson, aunque él nunca la mencionará por su nombre, sino como 'mi esposa'.

Los inspectores de policía: en muchas de las obras aparecen inspectores o detectives que, invariablemente, optan por seguir pistas erróneas y desprecian el trabajo de aficionados como Holmes. El sentimiento es mutuo. Sherlock disfruta de hacerles ver sus errores, pero generalmente maniobra al final para hacerlos quedar bien y progresar en su carrera. De todos los nombres, sobresale Lestrade por la frecuencia y también porque en el fondo aprecia a Holmes y lo llama para consultarlo en casos difíciles.

Mycroft Holmes: hermano de Sherlock, según éste más inteligente que él, pero más indolente. Tiene un puesto importante pero no definido en el gobierno, y pasa la mayor parte de su tiempo libre en el club Diógenes. Llama a Sherlock para casos de importancia en la seguridad del estado.

Wiggins: jefecito de la banda de chicos de la calle de la cual se sirve Holmes para saber qué es lo que pasa en el bajo mundo de Londres.

Toby: un perro prestado por su dueño, infalible rastreador.

Profesor Moriarty: el archienemigo, jefe de la super banda a nivel global, que varias veces está a punto de eliminar a Holmes.

Lo soñó un irlandés, que no lo quiso nunca
y que trató, nos dicen, de matarlo. Fue en vano.
El hombre solitario prosigue, lupa en mano,
su rara suerte discontinua de cosa trunca.







Por supuesto, en las obras o adaptaciones no canónicas, autores o libretistas se sienten con libertad de inventar personajes adicionales. Hasta han llegado a casar al pobre Sherlock y atribuírle una hija!

El autor.

Sir (título muy merecido por su innegable contribución al Imperio) Arthur Conan Doyle (1859-1930), el padre de la criatura, nació en Escocia, pero su familia era irlandesa y católica. Estudió medicina, y la practicó, dicen, sin demasiado éxito.
Pero le gustaba escribir. Y se hizo super famoso por su serie de cuentos y novelas acerca de un detective con increíbles dotes deductivas y conocimientos científicos aplicados a la represión del crimen.
Su obra no se limitó a Sherlock y Cía. Escribió teatro y poesía, obras históricas y otra serie de novelas de ciencia-ficción. La más conocida: Un Mundo Perdido... acerca de un valle escondido en Sud América, donde la evolución no ha sucedido y todavía hay dinosaurios. Tuvo varias adaptaciones al cine.
Dejó una respetable fortuna y sus herederos protagonizaron varios conflictos con administradores y entre sí, pero había bastante para repartir...


El domicilio mitológico

221 Baker St. tiene su historia.
En la época de Sherlock y Watson, esta calle llegaba hasta el número 100. Sólo muchos años después se prolongó hasta el límite del parque actual.
En 1932 una empresa de construcciones devenida en banco, que ocupaba un solar que podría incluir al 221b, se comenzó a hacer cargo de la voluminosa correspondencia dirigida a Holmes, para lo cual tuvo que poner una secretaria full-time. Relaciones Públicas, le dicen ahora.
(Se dice que, junto con el Polo Norte, son las dos direcciones postales ficticias que más correspondencia reciben)
En 1990 se abre un emprendimiento privado, el Museo de Sherlock Holmes, que estaría ubicado entre los números 239 y 241. Colocan una placa, la que vimos, y tienen un litigio con el banco y con la ciudad. Con el banco porque reclaman que la correspondencia dirigida a Holmes les llegue a ellos, con la ciudad porque el número no sería estrictamente correlativo. En 2005, el banco, víctima de la crisis, cierra. Un problema menos. Con la ciudad todavía no se arregló... pero lograron que el servicio postal los reconozca, por lo cual reciben la correspondencia.

Otros lugares para recordar a Sherlock, mencionados en el canon.
En cualquier TI (Tourist Information) hay folletos ofreciendo caminatas o excursiones. En la web también, por supuesto.
Hay incluso un par de calles de nombre Sherlock o Watson.
En especial, se menciona el Sherlock Holmes Pub, en N. Northumberland St. Tiene memorabilia de la época, y una reproducción de su departamento.
Y para una comida bien victoriana, adecuada a una película con el personaje, les recomiendo Simpson's in the Strand, donde el personaje solía celebrar la resolución de sus casos. Eso sí, en este caso se requiere corbata... no desesperar, en el guardarropa prestan. Consejito para quedar como un insider... es tradicional darle una pequeña propina al empleado que corta el rosbif y lo sirve en la mesa, directamente desde un carrito con tapa de plata... un espectáculo.

Termino con estos versos de Borges, del poema que nos ha acompañado en esta aventura.

Pensar de tarde en tarde en Sherlock Holmes es una
de las buenas costumbres que nos quedan.

También es nuestra suerte
convalecer en un jardín o mirar la luna.

Has leído alguna aventura? Visto alguna película o serie?
En tu opinión, quien ha actuado el mejor Sherlock?

Nos vamos y por un buen rato nos quedarán girando en la cabeza las cosas que hemos visto.
Paseamos ahora por el Regent's Park. Es una linda mañana de sol, calurosa, y la gente aprovecha a tomar sol en el cuidado césped.
Como otros parques de Londres, daría para pasarse una mañana holgazaneando. Qué le vamos a hacer... hay que seguir. 
Tomamos el subte hasta Holborn, caminaremos un poco y haremos una rápida visita al famoso Museo Británico, que será el tema de la próxima entrada.

TIP: Allá abajo, devolvemos nuestra tarjeta de Tube y solicitamos el reintegro de nuestro saldo, cosa que se hace en el momento. No olvidar!


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Algunos enlaces interesantes
http://www.youtube.com/watch?v=ISpuTNxZVck episodio serie Jeremy Brett
http://blogsherlockholmes.blogspot.com.ar/ para leer las 60 obras canónicas 
https://sherlock-holm.es/  obras canónicas en inglés
http://www.sherlockholmesonline.org/SherlockHolmes/ datos
restaurant
http://www.sherlockholmespub.com/ the Sherlock Holmes Pub

http://www.hollywoodreporter.com/thr-esq/conan-doyle-estate-loses-appeal-712135 última novedad judicial sobre los derechos de autor


Las fotografías y dibujos que no tienen mi marca las bajé de Wiki. (dominio público). Gracias Manuel Castrillón, por mencionar el poema de Borges.