jueves, 28 de abril de 2011

En recuerdo de Germán Sopeña

#germansopena  #patagonia

Hoy se cumplen 10 años del fatal accidente aereo que costó la vida de Germán Sopeña, periodista ejemplar. Cada artículo suyo era una garantía. Serio, ameno, positivo...
A él le debo mucho de mi amor a la Patagonia.
Que disfrutes los infinitos paisajes, Germán. Sin haberte conocido, muchos te recordamos con cariño.


anochecer en El Chaltén.       © Enrique F. Ivern  




*****
Nunca se ve más lejos que en el Sur 
Germán Sopeña

Esta crónica, publicada en este diario (La Nación) el 20 de diciembre de 1996, refleja el amor que su autor, viajero incansable, tenía por la Patagonia, a la que le dedicó muchos de sus escritos. 
 
Amanece sobre la ruta 40, en marcha solitaria entre el lago Argentino y el lago Viedma.
Los colores se prestan más para la pintura que para la foto. Nubes rojizas de formas alocadas por el viento. Brillos dorados en las curvas del río La Leona, en esa hora inmejorable para circular por el corazón de la Patagonia austral. Y, a lo lejos, en un día claro, los filos de la Cordillera, que va cambiando de tonalidades a medida que recibe el sol de frente que se eleva en el Este.
Rara vez se cruza un auto o un camión. Allí es cuando se tiene verdadera dimensión de la inmensidad de uno de los territorios menos poblados del mundo.
Repentinamente, una manada de guanacos rompe la quietud de la mañana. Los vemos desde lejos, cruzando a paso calmo el camino de ripio que, para ellos, no marca diferencia con el entorno ralo y de color terroso.
Poco más adelante, un grupo de ñandúes patagónicos -choiques- corre acompasadamente por la meseta. Se asustan por la cercanía del auto y aceleran la marcha, para desviarse sorpresivamente hacia un costado y desaparecer en una lomada.
Es la Patagonia. Y estamos en uno de esos lugares del mundo donde se tiene la indefinible sensación de saber que allí hay algo singular y atrapante en el horizonte.
No se trata sólo de la soledad, las distancias, las montañas, los lagos, el mar o los hielos eternos. Es todo el conjunto a la vez el que hace de la Patagonia una tierra única, con la que sueñan aún quienes no la conocen porque saben que allí se esconde un misterio de la naturaleza.
La ruta 40 es larga. Muy larga, en verdad. Y también reserva rincones maravillosos miles de kilómetros más al Norte, donde recorre valles fértiles, alturas imponentes -4500 metros de altura en el Abra del Acay, en Salta- y poblaciones que figuran entre las más antiguas del país.
Pero es en la Patagonia donde está radicada su personalidad esencial. Como ningún otro camino del país supo adquirir el carácter de la naturaleza que la rodea.
Paramos en el camino en alguna estancia de las que hacen las veces de verdaderos oasis de la Patagonia. Se ven desde lejos. Aparecen en el horizonte como una mancha verde que se agranda de a poco. Es el monte de álamos que sirven allí como la barrera ideal para el viento y permiten la vida de humanos y animales alrededor de cascos de estancias a las que sólo ahora comienza a llegar el teléfono.
Hay estancias pequeñas convertidas en modernas hosterías, como la de la familia Cramer, en la extraordinaria península que separa al lago Posadas del lago Pueyrredón.
Y están las enormes estancias del pasado y ahora del futuro, como la de los Benetton en Chubut, la estancia Leleque, con estación de ferrocarril en su propio interior, miles de árboles antiguos y otros tantos recién plantados que indican lo mucho que hay por hacer en esta tierra donde todavía pocos argentinos apuestan a sus propios sueños.
Pero también hay meritorios esfuerzos de pequeñas dimensiones -y por eso más dignos de mención todavía- bajo la forma de cabañas para veraneantes, servicios para turistas de todo tipo y la producción agropecuaria en menor escala como la de dulces o frutos de los bosques andinos en valles como el de El Bolsón, hoy injustamente herido por el hantavirus.
Sólo más arriba comienza la Patagonia más poblada -que es casi una manera de decir porque igualmente se tiene la sensación de inmensidad-, cuando se llega a Bariloche y sus alrededores.
Y se explica que uno encuentre allí algo más de pobladores estables. Se suceden en corta distancia lagos, valles, regiones donde llueven hasta 1000 milímetros por año cuando a pocos kilómetros al Este sólo llueven 80 milímetros anuales.
Allí encontramos caminos tan atractivos como el de los Siete Lagos entre Villa La Angostura y San Martín de los Andes. O el magnífico Paso Córdoba, entre quebradas y cañadones de extraordinaria belleza. Y ni hablar del paso por la pequeña Villa Traful, al borde de ese lago encantado del mismo nombre. Por si fuera poco, aparece el Lanín en el horizonte. Inconfundible, triangular, mágico como todos los volcanes, apagados o en actividad. Y hay que detenerse en la región para subir hasta donde nos den las piernas.
La variedad de paisajes está a la par de los miles de kilómetros recorridos. La Patagonia es tan inagotable como su fama, que crece a nivel mundial, al punto de que ya es un sello propio comparable al de los sueños que despiertan nombres como California, Siberia o la Polinesia, por ejemplo.
No hay mejor descripción para esa sensación única que la nostalgia inconfundible que invade al espíritu cuando uno deja el lugar.
Se dice en el sur de la Patagonia que si uno come el fruto del calafate siempre regresará al lugar.
Pero, en verdad, ni siquiera hace falta esa prueba. Quien va una vez volverá por sí solo.
© La Nacion

martes, 26 de abril de 2011

Galicia - Las #RíasBajas

En la costa atlántica de Galicia, los ríos y el mar se han puesto de acuerdo y han tallado cuatro grandes estuarios, colectivamente llamados As Rías Baixas, (las #RiasBajas) para diferenciarlas de las que dan sobre el Cantábrico, que son, claro, las Altas. De norte a sur, son las Rías de Muros y Noya, de Arousa, de Pontevedra, y de Vigo. El plan es ver lo que se pueda, pues hay infinidad de playas, pueblitos pesqueros con encanto, ciudades antiguas, paisajes montañosos y sitios arqueológicos como para estar un mes.



Ver Cómo llegar a Cambados en un mapa más grande

Salimos con mucha tranquilidad de Santiago y enfilamos para nuestro primer objetivo, la ciudad de Noya, sobre la margen sur de la ría, casi al fondo. Ciudad no tan turística, marisquera e industrial, y con hermosas vistas sobre la ría.
Hay un hermoso homenaje a uno de los poetas laureados del pago, la Nao do Ar.


Ideal para una parada, estirar las piernas un poco, recorrer la banquina, y buscar un lugar para restaurar los tejidos.


Lo que no fue tan fácil, y al fin encontramos un barcito donde lo que nos podían ofrecer eran monumentales montaditos de lombo de porco marinado.

   Gloria: y no podría ser sin especias?
   Camarera, cocinera y aparente dueña: pues... no, ya está marinado...

Estaba muy bueno el montadito. El bar, ruidoso, parecía albergar una multitud y contamos sólo cuatro personas...


Luego del café, seguimos viaje por la ruta cercana a la costa, siempre cerquita del agua y con hermosos paisajes... mucho sol, mucho calor. 

En un rato llegamos hasta Porto do Son, simpático pueblito, con hermosas playas y antiguos castros, y que hasta tiene su Fiesta del Pulpo!


Esto de los castros, antiguos poblados de una cultura que estuvo establecida en el ángulo noroeste de la península ibérica desde la edad de bronce hasta principios de nuestra era, quedará lamentablemente como una materia pendiente para nosotros.


De Porto do Son vamos bajando buscando la ría de Arousa, y nos detenemos un rato en Pobra do Caramiñal, con su mar de hermoso color, y donde vemos este seguramente merecido Homenaxe a Muller Traballadora


Seguimos la ruta, y pasamos, sin entrar, por Rianxo. Dicen que es muy bonito, pero el sol y el calor aprietan y ya nos estamos imaginando la pileta del hotel de Cambados, donde pensamos descansar el resto de la tarde. Cambados es desde ya otra historia, pero volviendo a Rianxo, es de destacar que de aquí viene la famosa Rianxeira.

Con sus orígenes en coplas en honor de la Virgen de Guadalupe, (una historia de ida y vuelta a América) que se entonaban en las fiestas patronales en la villa de Rianxo desde mediados del siglo 19. Con letra y música compuesta por inmigrantes gallegos en Buenos Aires, alrededor de 1950, se popularizó en Galicia posteriormente, a tal punto que es casi un segundo himno gallego. Además de la canción del Club Celta, de fútbol, de Vigo. 
Y, también, otro homenaje a la mujer trabajadora.

Me gusta compartirlo porque es un lindo ejemplo de la música 'tipica' gallega.
Aquí tenemos un video tomado en una de las fiestas de Rianxo: 



Para los que quieran acompañar...

A Virxe de Guadalupe 
cando vai pola ribeira. (bis)   
descalciña pola area
parece unha Rianxeira.(bis)

Estribillo
Ondiñas veñen (bis)
ondiñas veñen e van
non te embarques rianxeira
que te vas a marear. (bis)

II
A Virxe de Guadalupe
cando vai para Rianxo(bis)
a barquiña que a trouxo
era de pao de laranxo (bis)



III
A virxe de Guadalupe
quen a fixo moreniña,(bis)
foi un raiño de sol
que entrou pola ventaniña. (bis)


Y si se han quedado con ganas, aquí hay otra versión de mayor calidad musical, con Dulce Pontes, Carlos Núñez (dicen, sus fans, el mejor gaitero del mundo) y The Chieftains. Pura onda celta.
Más datos sobre la Rianxeira y sus creadores... (sitio gallego en Argentina)

Pasamos lejitos, también, de Padrón, lugar donde, según la leyenda, arribó con los restos del Apóstol Santiago la nave de piedra tan discutida...

Y así, con música, cruzamos la ría de Arousa y en un corto trecho por la margen sur, llegamos a Cambados, nuestro destino. Aaaahhhhh....la pileta fresquita!

Mis fotos de este tramo:



la próxima: Cambados, capital del Albariño.

domingo, 24 de abril de 2011

El destino del Camino - Santiago de Compostela

#santiagodecompostela    #galicia


Santiago de Compostela, España.   © Enrique F. Ivern 2010


Los peregrinos.

Los peregrinos llegan finalmente a Santiago de Compostela...
Peregrinación es metáfora de la vida.
Al cabo de un largo o corto camino, antiguamente o en la actualidad, el peregrino se encuentra con... la Catedral y sus plazas.

Somos un pueblo que camina,
y juntos caminando podremos alcanzar
otra Ciudad que no se acaba,
sin penas ni tristezas.
Ciudad de Eternidad.


Impresiones.

Sólo algunos pequeños apuntes sobre nuestras impresiones, porque con los diferentes enlaces que he recolectado y que podrán ver más abajo, tendrán 'la historia probablemente oficial' de lo que tengan ganas de saber...
Recorremos y disfrutamos, entonces, el fin de las peregrinaciones... la joya máxima de la ciudad: la Catedral y su corona de plazas, cada una con sus tesoros arquitectónicos.
Es casi única en España dado que puede ser observada sin impedimentos desde sus cuatro costados, a pesar de estar en el centro de una ciudad medieval.

Oeste: Plaza del Obradoiro.

A primera vista impacta la fachada oeste, la principal de la Catedral, la que mira a la Plaza del Obradoiro (obrador). Impresiona por su barroco alucinado que reluce en los atardeceres con sol pintándose de dorado.

Santiago de Compostela, España.   © Enrique F. Ivern 2010

La plaza es de grandes dimensiones, caben  unos cuantos miles de personas sin apretujarse, y está flanqueada por cuatro edificios de estilos diferentes, estilos que han embellecido España. De manera que, según algunos poetas, por las noches en la plaza solitaria puede oírse el diálogo entre el barroco de la catedral, el plateresco del Hostal de los Reyes, neoclásico s.18 en el ayuntamiento y presidencia de la Xunta (Palacio Rajoy), y el románico del colegio religioso!

Sur: Plaza de las Platerías.

Al ir dándole la vuelta al enorme edificio, se ve claramente que hay partes románicas bien visibles y que han sido complementadas en épocas posteriores.
Moviéndonos entonces hacia el lado Sur, pasamos a la Plaza de las Platerías, la fachada por este lado es de un románico exquisito y nos podemos imaginar aproximadamente el aspecto original del edificio. En la plaza hay una hermosa fuente con caballos que arrojan agua, y la torre del reloj.


Santiago de Compostela, España.   © Enrique F. Ivern 2010

Este: Plaza de la Quintana.

Seguimos, y llegamos a la fachada Este, la de la Plaza de la Quintana. Objetivo de máxima de peregrinos a lo largo de cientos de años, dado que aquí está la Puerta Santa, que se abre sólo en los Años Santos Jacobeos.(recordemos que son aquellos en que la fiesta del Santo cae en Domingo)

Santiago de Compostela, España.   © Enrique F. Ivern 2010


Veinticuatro figuras de profetas y apóstoles, puro románico, flanquean la Puerta. Y arriba, Santiago en vestimenta de peregrino, clásica imagen barroca.
Difícil imaginar lo que pudo sentir un peregrino, después de caminar meses enteros, al coronar sus esfuerzos pasando por esta famosa Puerta...
Y dicen que la tradición ha incorporado estas figuras al habla popular...
  quien se robó los fondos municipales?
  Alguno de los veinticuatro....



Norte: Plaza de las Azabacherías.


Santiago de Compostela, España.   © Enrique F. Ivern 2010

La próxima plaza, la Norte, es llamada también de las Azabacherías, por ser tradicionalmente la sede de orfebres que trabajaban el azabache. Por siglos este fue el barrio francés. La fachada de la Catedral es de un barroco bastante confuso pero hay una buena vista del conjunto. Esta tarde vemos a un conjunto de músicos ambulantes... hay unos cuantos por todo el barrio antiguo, contribuyendo al ambiente festivo.

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La Catedral 

Comenzó a construírse, luego de varios edificios previos en el lugar, a fines de los años 1000... en 1188 se completa el famoso Pórtico de la Gloria, la joya máxima, y para esa época la Catedral ya estaba casi  como se ve hoy. Luego en diversas épocas se le fueron adicionando otras construcciones, culminando en 1750 con la fachada Oeste, tempestuosamente barroca. Esta adición fue construída sobre el Pórtico, para protegerlo de los elementos y dar un cierre definitivo por este lado.
Les recomiendo aquí un corto video, muy ilustrativo, sobre la construcción de la Catedral.

El Pórtico de la Gloria.

Para ver el Pórtico de la Gloria, tenemos que entrar por la fachada Oeste, o bien accederlo desde adentro del templo.
Toda esta maravilla está encerrada en un espacio muy pequeño, así que la contemplación nos deja con el cuello torcido, pero vale la pena.
Y como si fuera poco, nos tocó... restauración! Todo el pequeño espacio hay que compartirlo, no sólo con infinidad de personas, sino con andamios que obstruyen notablemente la visión y los movimientos.
Pero, como se dice, era lo que había...
Bien, entrando entonces por las puertas, nos encontramos de frente con una segunda entrada, y en esa pared se desarrolla un magnífico trabajo escultórico con centenares de figuras, todas distintas.
Lo que más impresiona, teniendo en cuenta la época de su tallado, es la humanidad que rezuma la obra. El espíritu es de alegría. Serena alegría. Y en algún detalle, hasta de diversión. Salvo, claro está, en aquella parte destinada a los condenados en el Juicio final. La pesadez opresiva de mucho arte medieval está ausente aquí.
La obra pivota, tanto estética como teológicamente, sobre la columna central. La base representa la derrota de las antiguas religiones, en la figura de Hércules, y sobre ella se asienta el Arbol de Jessé, o sea la genealogía de Jesús de Nazaret. Entre sus intrincadas tallas, alguno de los primeros peregrinos tuvo la idea de poner su mano, y hoy, el delicado roce de los dedos de millones de personas, durante más de 800 años, ha dejado hondas huellas y los dedos pueden hundirse en la piedra. No que lo hayamos podido hacer, por culpa de los jodidos andamios.

Santiago de Compostela, España.   © Enrique F. Ivern 2010

Sobre el árbol, una estatua sedente de Santiago, con expresión amable. Coronando el pilar, el capitel representa la Trinidad, o los orígenes Divinos de Jesús.

Arriba se despliega el tímpano central. Alrededor de la imagen de Cristo, los cuatro evangelistas y ángeles portando los instrumentos de la Pasión. Todos muy tranquilos.
Y si la tónica es alegre, es lo que corresponde. 
Porque después de todo, como escribe el Vidente de Patmos, la piedra dice: Él secará todas sus lágrimas, y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó.

Levantando más la mirada, y siguiendo con la temática del Apocalipsis, vemos tallados sobre los arcos semicirculares a los veinticuatro ancianos haciendo música, con un verdadero catálogo de instrumentos medievales... una delicia.
( y sabemos cómo sonaba la música de la época por reproducciones de estos instrumentos, que se pueden ver en la cripta)
Y estos ancianos, más que cantar, parecen estar hablando amablemente entre ellos, de a pares, como en el ensayo de un conjunto... (ver al final lo que escribe la poetisa Rosalía de Castro sobre ellos)

En las otras columnas, una serie de figuras de tamaño natural representan reyes, profetas y apóstoles.
El más popular es indudablemente el profeta Daniel (Danieliño), representado con una sonrisa muy traviesa, contrastando con la tranquilidad benigna del anciano Isaías a su lado.
Como su mirada se dirige, en la pared contraria, a la figura de la reina Esther, la tradición dice que un rey pacato ordenó al escultor rebajarle las curvas, que no le parecían propias de un templo. Sin mucho éxito, porque Daniel sigue con su mirada alegre fija en el mismo lugar. Por otra parte, la gente se rebeló, a su manera, contra esta censura, y de esa época viene el famoso queso de tetilla gallego. Y se non è vero, è ben trovato....

Santiago de Compostela, España.   © Enrique F. Ivern 2010

Toda esta magnífica obra estuvo en su momento policromada. Pero una toma de moldes en el siglo 19 para un museo de Londres, se llevó la mayor parte de la pintura que quedaba.
Por la disposición del Pórtico, es muy difícil de fotografiar, pero aquí hay unas fascinantes fotos tomadas con equipos especiales, y con colores mejorados que dan una idea de cómo era la cosa en tiempos antiguos.
Realmente, esta espléndida obra de arte nos produjo una profunda impresión!

Aquí otra descripción del Pórtico.

Y cómo es el templo, por dentro?
Hermoso y simple románico. Pero... a mi juicio, la profusa decoración barroca oscurece las elegantes líneas de la Catedral original. Cantidad de angelitos, angelotes, hojas doradas, volutas... parece como que alguien hubiera tirado todo hacia arriba y que algunas cosas quedaron adheridas al azar a las paredes y columnas. El efecto es cálido, pero sobrecargado. No nos olvidemos de que estamos en España. Contrareforma, y a fondo.
Dos vistas del botafumeiro: fondo románico de un crucero, fondo con decoración barroca en la nave central.

Santiago de Compostela, España.   © Enrique F. Ivern 2010


Santiago de Compostela, España.   © Enrique F. Ivern 2010
Lo primero que se puede ver una vez traspasado el Pórtico, es una escultura del hombre responsable de la maravilla que acabamos de ver. Se conoce su nombre: el Maestro Mateo (Mestre Mateu), y hay documentos que indican que trabajó unos 25 años para completarlo, cosa que como ya dijimos ocurrió en 1188. Su estatua, que probablemente esculpió él mismo, lo representa arrodillado, mirando hacia el altar y con unos hermosos rizos. Es costumbre de estudiantes y artistas, inclinarse para chocar con Mateo sus cabezas, para así contagiarse algo de su inmenso talento. O Santo d´os Croques, le dicen en gallego. El Santo de los Chichones...
A la derecha una foto de un souvenir con la imagen de Mateo.







Para lo demás, este enlace, un poco lento pero bueno, permite visitar virtualmente la Catedral.
Los más apurados, quizá prefieran éste. Y los afectos a la Wikipedia, éste.

Espero haberles podido transmitir algo de lo que pudimos percibir y disfrutar en este magnífico monumento.

Qué mejor final que con palabras de la poetisa Rosalía de Castro, quien en su poema Na Catedral, habla así del Pórtico...

Santos e apostoles ¡védeos! parecen
Qu’os labios moven, que falan quedo
Os uns c’os outros, e aló n’altura
D’o ceu a música vai dar començo,
Pois os groriosos concertadores
Tempran risoños os instrumentos.
¿Estarán vivos? ¿serán de pedra
Aqués sembrantes tan verdadeiros,
Aquelas túnicas maravillosas,
Aqueles ollos de vida cheos?
Vos qu’os fieches de Dios c’auda
D’inmortal nome, Mestre Mateo,
Xa q’ahi quedaches homildemente
Arrodillado, falaime d’eso;
Mais c’o eses vosos cabelos rizos
Santo d’os croques, calás… y eu rezo.




Mis fotos:



Aquí, otra visión  y más fotos a cargo de mi colega Aldana.

En la próxima entrega, bastante más light: entramos en las Rías Bajas. Nos despedimos así de Santiago de Compostela, luego de una visita muy disfrutada, en todo sentido.







martes, 19 de abril de 2011

Santiago de Compostela - #Galicia



#santiagodecompostela

Salimos de La Coruña y en una hora de agradable rodar por autopista, estamos en las afueras de Santiago de Compostela.

La ciudad ahora es bastante grande, cuenta con una importante Universidad y es sede de la Xunta de Galicia, lo que añade actividad y tránsito. Por fuera de la ciudad antigua, parques, edificios modernos, hoteles lujosos, barrios residenciales... los turistas tienden a concentrarse en la parte vieja, que tiene una atmósfera única, indescriptible.

Luego de algunas vueltas, llegamos a nuestro hotel, el 'hotel-aparcadoiro Miradoiro de Belvis' que encontramos de primera a pesar de estar... dentro de un estacionamiento!
Nos resultó muy cómodo, bastante bien ubicado y razonable de precio, sencillo pero simpático. Y con una buena vista a un hermoso parque. 



TIP: siempre miren la habitación antes de instalarse... la nuestra miraba al estacionamiento, pero hay otras que dan al parque, con la vista de más abajo.





Porque demás está decir que los santiagueños aprovechan a su Santo y las tarifas de los alojamientos son aquí mucho más altas que en los lugares donde hemos estado hasta ahora!
Nos instalamos en nuestra habitación, y luego de recibir unas cuantas indicaciones que resultaron ser excelentes por parte de nuestra amable recepcionista, enfilamos para la Catedral, donde asistimos a la misa de las 6 de la tarde.
El Conjunto Monumental, es, realmente, monumental y por ello le dedicaré la próxima entrada. Además de la Catedral, hay museos, casas, y plazas.Y hasta el hotel más antiguo...

***
Primeras impresiones: Misa de peregrino. En los Años Santos Jacobeos, son a las 12 y a las 18.
Un mundo de gente... no podemos entrar por la Puerta Santa, dado que nos falta la credencial correspondiente. No importa, dando la vuelta se accede por otro lado...
Enorme gentío, ruido de los pies y murmullos, que los constantes chistidos de los guardias no pueden acallar. Mucho calor y aroma humano.
La misa, algo preconciliar.
Y encima, a pesar de lo anunciado, no hubo botafumeiro!
Debemos estar cansados... mañana vendremos de nuevo, con mayor receptividad. No es cuestión de quedarse con primeras impresiones...

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 Santiago de Compostela, España. © Enrique F. Ivern 2010
Enfilamos, despacito, hacia el restaurant recomendado. Pequeño y ubicado en un primer piso, abajo es un bar de tapas.







Lamento no haber tomado fotos, pero comimos: tosta de salmón, bacalao, solombo de porco... todo rociado con un Ribeira Sacra, tinto. Aquí los vinos baratos son amables y tomables, sin taninos agresivos. Una delicia todo.

ZZZZZZZ!











A la mañana siguiente, bien descansados, salimos a recorrer la ciudad antigua. Nos dan un mapita sencillo pero muy preciso, con un itinerario bien diseñado para no perderse nada... y volver deshecho!
Comenzando por un interesante mercado, fueron ocho horas intensas de patear, tomar fotos, entrar en iglesias... la profusión de monumentos apabulla.


 Santiago de Compostela, España. © Enrique F. Ivern 2010


Es notable la cantidad de iglesias y capillas dedicadas a otros santos, o a la Virgen, sin contar las privadas de los numerosos monasterios... casi imposible recordar los nombres.
(pulsar con el ratón sobre la foto para verla más grande)


 Santiago de Compostela, España. © Enrique F. Ivern 2010


 Supongo que los que viven aquí preferirán algo de intimidad, que es difícil lograr en la inmensidad de la Catedral llena de peregrinos. Y de curiosos.

Algún museo, almuerzo de tapas, (buenísimo)...

Santiago de Compostela, España. © Enrique F. Ivern 2010


muuuchos turistas, muchos peregrinos.
Da gusto vagar un poco por las calles, encontrar placitas, esculturas, manzanas con una sola casa, un bar inesperado con mesitas en la calle...


Santiago de Compostela, España. © Enrique F. Ivern 2010



Santiago de Compostela, España. © Enrique F. Ivern 2010
El ambiente, en general, es de jolgorio,
















aún entre los peregrinos... vean sinó (atrás) a la novicia rebelde...


La protagonista principal de la ciudad es sin duda la piedra. Casi todas las construcciones aquí son de la noble piedra de Galicia... recubiertas de hongos y líquenes, de verde a amarillo, sobre todo en las alturas.
Piedras que son su gloria y han sido también causa de ruina. Porque aquí, desde hace muchísimo tiempo, no rigió para las herencias el mayorazgo, así que la tierra se dividía en parcelas, una para cada hijo. Y con los años, las subdivisiones alcanzaron niveles increíbles, entorpeciendo la producción agrícola y aún la subsistencia. Y con la piedra, sólida y fácilmente accesible, se hacían los cercos divisorios...

Y Santiago, que tiene fama de ser una de las ciudades más lluviosas de España, nos regala dos días perfectos, de calor, sol rajante y cielo azul. Cuentan las gentes de aquí que cuando llueve, el agua cae por los techos y finalmente por las gárgolas de los edificios de tal forma que parecen rítmicos y elegantes juegos acuáticos. Y la ciudad, reluciente y plomiza, es más bella aún. De todas maneras disfrutamos el buen tiempo.




Luego de ver todas las principales atracciones, nos ponemos a hacer la cola para entrar por la Puerta Santa, abrazar al Santo, y dar una buena vuelta por el interior de la Catedral, asistir a Misa... esta vez más concentrados, pero a pesar de ser Misa de Peregrino, tampoco hoy hubo función de botafumeiro.
La tradición dice que este monumental incensario se colocó para que se pudiera aguantar la baranda que exhalaban miles de peregrinos, en lejanas épocas. A juzgar por lo que en pleno siglo XXI pude apreciar, no estaban errados. Otros dicen que la verdadera razón fue tener algo realmente inusual para competir con Roma...
Ya se ha reemplazado varias veces, y por lo menos dos se ha caído, dicen que milagrosamente sin víctimas.


Botafumeiro. Santiago de Compostela, España. © Enrique F. Ivern 2010

Le preguntamos a uno de los guardias, uniformado con una especie de hábito azul, y era uno de los que se encargaban de chistar cuando el murmullo de la gente subía demasiado...

'Cuándo podemos ver el botafumeiro en acción?'
  'Pues en las misas de Peregrinos. A las 12 y a las 6 de la tarde'
'Pero ahora estuvimos en la de 6, y no lo hicieron botar'
   'Mmmmmm... puede pasar'


Dos misas de peregrinos, dos ocasiones, y el botafumeiro inmóvil. Qué frustración... justo esta vez estábamos sentados, y en un lugar muy bueno para observar... y fotografiar. Nos quedamos sin ver 'un espectáculo extraordinario, un emocionante despliegue de movimiento, poder, fuego y misterio' como dice un imaginativo escritor. 
Así que lo verán ahí, inmóvil, pensando en sus tiempos de gloria...
(aún hoy la información es confusa acerca de los horarios).

Finalizamos la recorrida con una visita al hotel más antiguo del mundo, el Hostal de los Reyes Católicos... regalado por los reyes luego de peregrinar y observar personalmente las condiciones en que arribaban muchos peregrinos... fue en su época importante hospital y escuela de medicina. Hoy la nave insignia del sistema de Paradores de Turismo. Hermosa construcción en estilo plateresco, distribuída alrededor de 4 patios distintos, hermosísimos!


Hostal de los Reyes Católicos, Santiago de Compostela, España. © Enrique F. Ivern 2010


Nos arrastramos hasta el hotel, haciendo las últimas visitas... Baño, descanso... pies en alto.
Y a cenar!




Raciones de empanada gallega... dorada a la sal... pulpo a la plancha (pero lo sigo prefiriendo á feira, sale más tierno). Todo bajado con un Albariño blanco.


Dos días espectaculares en Santiago de Compostela !!


Mis fotos de Santiago



La próxima, nos dedicamos al Conjunto Monumental.

martes, 12 de abril de 2011

El Apóstol Santiago y su Camino. #Galicia

#caminodesantiago

El Camino de Santiago
Si hay algo que ha puesto a #Galicia en los mapas turísticos desde la Edad Media, es el todavía transitado Camino de Santiago.
Las peregrinaciones al santuario de Compostela son un fenómeno humano profundo y complejo y no podíamos pasar por ahí sin averiguar y tratar de entender un poquito más... así que ténganme paciencia esta vez, que habrá más cháchara que fotos.
El Camino es, supuestamente, la ruta más antigua, y la más transitada a lo largo de los siglos, de toda Europa.
Camino que no es uno, sino muchos.

Wiki
 El principal reúne los caminos franceses, que a su vez recojen peregrinos de otros países europeos,  atravesando los Pirineos por Roncesvalles, y desde Pamplona recibiendo gentes de España.
Los portugueses venían (y siguen viniendo) desde luego por el sur, y los ingleses que llegaban en barco hasta Coruña o Ferrol venían desde el norte, o bien seguian en barco y caminaban desde Vigo. 







Quién era Santiago?
Santiago, el apóstol, hijo de Zebedeo y Salomé, era uno de los Doce.
Una difusa tradición dice que, luego de la muerte del Maestro, los doce se dispersaron por el mundo para predicar su Buena Noticia. A Santiago le tocó ir a Iberia, desde donde luego vuelve pues se sabe que es decapitado en Jerusalén (44).
De aquí en más sigue la leyenda, que cuenta que su cadáver es llevado por caballeros, en un barco de piedra, para su sepultura en Galicia.
Unos ochocientos años después (814), un ermitaño ve una luz flotar en un campo, y pronto las autoridades desentierran en el lugar el cadáver del Santo, milagrosamente completo e incorrupto. (de ahí parece que viene lo de Compostela – campo de la estrella).
Asume milagrosamente el liderazgo de los grupos de cristianos que trataban de desalojar a los moros. Y en la legendaria batalla de Clavijo (844), es visto cabalgando delante de todos, en un caballo blanco, blandiendo una espada y descabezando moros por doquier. 
Eventualmente, ya sabemos lo que ocurrió.


Sea como fuere, parece que esta fe en el Santiago Matamoros fue un buen contrapeso a la convicción que tenían los moros de ser invencibles debido a que el brazo del Profeta los dirigía en la batalla.

Qué pasó después?
Es lógico estas noticias corrieran de boca en boca, y que en los lugares en que se aseguraba ocurrieron estas cosas, se levantaran ermitas primero, luego iglesias y más tarde catedrales, culminando hacia 1100 en una catedral románica de  majestuosas proporciones, a la cual peregrinaron millones de personas durante los siglos siguientes, hasta hoy.

Las peregrinaciones.
Gentes que buscaban asegurarse un lugarcito en el Cielo, caminando hasta la supuesta tumba del Apóstol Santiago ( o San Jacobo, Saint Jacques, Saint James). Gente de Fe, gente que cumplía con alguna condena, jóvenes, viejos, nobles, villanos, reyes, mendigos, salteadores, poetas, filósofos... en fin, ríos de humanidad pasaron por esos caminos, convergiendo en Santiago de Compostela, muchas veces a riesgo de sus vidas y muchas tantas otras a costa de ellas.
Porque no era fácil.
Mil peligros, bien reales, acechaban. Empezando por el agua de los ríos, las nieves de las cumbres, los bandoleros... y conseguir comida y alojamiento en un pequeño pueblito perdido era imposible para un grupo grande. Y viajaban de a miles.

Los servicios.
Por eso, se fueron erigiendo establecimientos de asistencia, defensa, hospitalidad y de adoración religiosa  a sus costados para dar servicio a los peregrinos, contribuyendo al desarrollo y dispersión del arte Románico por todo el norte de España. Y órdenes de caballería como los Templarios franceses (a falta de cruzadas) y la Orden de Santiago en España, eran la policía caminera de la época.

Una curiosa tradición.
Y al llegar al lugar donde se puede ver el Santuario, con sus torres, por primera vez,
alguno del grupo gritará: 'Mon joie, soy rey' y los demás lo tratarán de rey... igualito a los juegos que hacíamos con los chicos en el auto cuando íbamos a la playa... 'el que primero ve el mar, gana'...
Curioso, pero muchos apellidos como Rey, Reyna, Rex, King, König, Leroi, pueden proceder de algún antepasado peregrino de buena visión!

Finalmente, a la entrada de la ciudad, todos deberán someterse a un baño ritual... simbolizando la vida nueva, y también para controlar los piojos.

Apogeo, decadencia, renacimiento.
Luego de unos 700 años en que Compostela fue  uno de los dos centros espirituales europeos (junto con Roma) las peregrinaciones al santuario de Santiago disminuyeron con el ocaso de la cultura medieval. Y  también con el asuntito ese de la  Reforma.
Y en los 1600s tuvo dos golpes importantes.
Primero el pirata Drake incursionó por el norte de España, y el rumor decía que era para 'destruir Santiago, ese pernicioso centro de superstición'. (Ya vimos algo de esto con la historia de María Pita). Prudentes sacerdotes escondieron los restos del Apóstol, tan bien que por un buen tiempo nadie supo dónde estaban.
El otro, un directo al bolsillo, fue que en 1681 Luis XIV declaró que 'ladrones, carteristas y falsos curas eran tan descarados en sus robos a los peregrinos', que se prohibía en adelante hacer el viaje.
Algunos cínicos piensan que lo que Luis quería era aminorar el flujo de bienes y dinero franceses hacia España, y lo logró. (nuestro inefable Moreno no inventó nada).
Por supuesto que Santiago mantuvo su vigencia y muchos peregrinaron, pero lo cierto es que hubo un bajón en esa época.
Recién en 1879 se 'redescubrió' la tumba del  Apóstol, y luego de que el hallazgo fuera confirmado, los peregrinajes revivieron y se mantienen saludables hasta el presente.

Hoy.
Hoy, torrentes de peregrinos inundan Santiago de Compostela en toda época del año, muchos de ellos habiendo caminado un cierto trayecto, que de acuerdo a las fuerzas de cada uno podrán ser diez, cien (mínimo para obtener el certificado de peregrino) o mil kilómetros... sobre todo en los años llamados Jacobeos, que son aquellos en que la fiesta del Santo cae en domingo.
En las rutas que hemos transitado, a cada rato se ven carteles con la conchilla Jacobea, que indica un camino a Santiago.

Wiki

La conchilla es el símbolo del apóstol y de sus peregrinos. Semeja manos dando limosna y recuerda un milagro del santo, al resucitar, por pedido de la novia, a un novio recién ahogado en el mar... También lo vemos en crucifijos de piedra, para la pausa meditativa, y en fuentes en forma de conchilla, para saciar la sed.








 

(Como vemos, el símbolo del Apóstol son las vieiras, y con una rica salsita se las recuerda hoy día en la coquille Saint Jacques)





Algo más de la tradición.
El uniforme del peregrino consistía en una camisa, un pesado hábito de lana, un gran sombrero con la famosa conchilla, bastón y unas calabacitas para llevar agua.

Se completaba el equipo con sandalias de gruesa suela, de las cuales se gastarían varios pares para llegar, digamos, desde la Tour Saint Jacques en París, uno de los puntos más  importantes de salida.

Seguramente los peregrinos oirían centenares de historias o leyendas edificantes acerca  del significado de su caminar. Y otras no tan edificantes... recuerdo los Cuentos de Canterbury!

El ejemplo de Noriberto
Una de las historias edificantes más bonitas es la de Noriberto.
Él y sus cinco compañeros eran caballeros en Luxemburgo. Decididos a peregrinar, Félix, el más fuerte y el líder del grupo, propone un juramento común: defender a los camaradas hasta la muerte. Noriberto, sabiéndose débil y poco corajudo, se niega pues prefiere enojarse con sus amigos a la posibilidad de tener que traicionar un juramento.
Los demás lo toman como de quien viene, y aceptan que los acompañe como miembro 'de segunda'.
Luego del muchas fatigas e infinitas penurias, y ya cerca del fin del viaje, Félix cae gravemente enfermo, y no puede proseguir. Noriberto se queda a cuidarlo, pero los otros cuatro, apurados por llegar, los dejan solos. A pesar de los cuidados que le brinda Noriberto, Félix muere. Noriberto no tiene consuelo, pues se culpa de no haberlo atendido bien.
Y cuando los cuatro infieles llegan finalmente al santuario, se encuentran con que Noriberto ya está allí, habiendo sido traído por el mismísimo Apóstol en su caballo blanco.
Profunda historia, no? Noriberto sí que sabía de que se trataba la cosa!

Trivia
En 1130 un cura francés escribió lo que hoy se considera la primera guía de viajes, para promover la peregrinación! (5to. libro del Codex Calixtinus). Llena de consejos prácticos y frases piadosas.

No leímos esa guía, pero allá vamos, en auto!
Y cómo nos fue?
En las próximas se los cuento...